¿Quién no ha fantaseado alguna vez con la posibilidad de pasar una larga temporada en una pintoresca localidad perdida en algún paraje natural de gran belleza? ¿O con vivir como un miembro más en alguna comunidad exótica? En realidad, no es necesario llegar tan lejos para sacarle el máximo partido a cualquier viaje y conocer a fondo las culturas locales. A continuación, te damos una serie de consejos para que tu próxima experiencia viajera sea sumamente enriquecedora.

El primer bloque de consejos está relacionado con la planificación del viaje. Desde luego, la posibilidad de alojarse en alguna vivienda privada, con una familia o un anfitrión local, por ejemplo, es la mejor forma de adentrarse en esa cultura. En paralelo con lo anterior, el viajero debe establecer cuáles serán las metas de su periplo por esas tierras. Esto obliga a combinar ambición y realismo, a fin de que los objetivos del viaje sean lo suficientemente estimulantes pero, al mismo tiempo, no sean totalmente inalcanzables. Rastrear la zona que se va a visitar y documentarse sobre las culturas locales son dos buenas medidas preparatorias.

Una vez en el destino, el viajero debe mantener su mente totalmente abierta a las distintas manifestaciones culturales que vaya conociendo. Exceptuando las fobias incontrolables, los visitantes deberían interesarse por aprender a preparar un plato local, manejar algunas construcciones léxicas en el idioma local y realizar alguna actividad deportiva o pública con especial arraigo. En este sentido, el viajero puede inscribirse como miembro en alguna asociación cultural, deportiva o lúdica en la localidad en que se encuentre. Acudir a los espacios públicos más animados (plazas, mercados, parques…) y adquirir la rutina de pasear sin prisa alguna por allí, es otra forma agradable de participar de las costumbres locales.

Para concluir, no pongas reparos en ir más allá de los mapas. Sin comprometer nunca tu seguridad, interésate por descubrir rutas más secretas por los alrededores y que solo los lugareños pueden enseñarte. Lleva siempre una cámara fotográfica encima, sin confiar únicamente en la cámara de tu teléfono móvil. Dependiendo de tus inquietudes culturales o académicas, puedes tomar notas de algunas costumbres o situaciones que te resulten particularmente interesantes. Combina todo lo anterior con agradecimiento hacia todas las personas que te ayuden de algún modo y trata de mantener el contacto con algunas de ellas más allá del viaje.