El coleccionismo es una de las aficiones más populares y con mayor número de ramificaciones en todo el mundo. Al fin y al cabo, cualquiera puede convertirse en coleccionista de algún producto o bien que le resulte particularmente atractivo. Las miniaturas o figuras a escala son algunas de las categorías más coleccionables, especialmente en lo referente a vehículos y grandes máquinas. Así sucede con los aeroplanos eléctricos, una subcategoría muy específica pero que cuenta cada vez con más coleccionistas. Veamos por qué nos gustan tanto.

Las miniaturas de aeroplanos eléctricos recrean con todo lujo de detalles las características de los modelos más emblemáticos de la historia de la aviación. Cualquier referencia, por concreta que sea, cuenta a buen seguro con una réplica a escala que algún coleccionista está deseoso de incorporar a su estantería. De hecho, en los últimos quince años, los aficionados han visto cómo el abanico de posibilidades aumentaba exponencialmente, con la creación de plataformas específicas para intercambiar modelos e información. En este sentido, marcas como HobbyZone, E-flite y ParkZone, entre otras, han apostado decididamente por esta forma de coleccionismo.

Lógicamente, el atractivo de las miniaturas no se limita a su diseño, calidad y variedad. El aspecto más valorado por la mayoría de usuarios es la creciente precisión en los sistemas de control remoto. Recordemos que no se trata de piezas exclusivamente destinadas a llenar las vitrinas de los coleccionistas. La ventaja de los modelos eléctricos sobre aquellos que utilizaban motores de combustión es obvia. El coste de mantenimiento se reduce, al igual que la contaminación y la suciedad relacionada con la manipulación de los aeroplanos. Precisamente, algunos modelos convencionales pasaron a convertirse en eléctricos para responder a las demandas de los usuarios.

Aunque este dato pueda sorprender a los lectores menos versados en el mundo del coleccionismo, el modelo HobbyZone Champ ha logrado vender miles de unidades en los últimos años. Y, al igual que sucede en cualquier otro ámbito de consumo, las preferencias de los usuarios en materia de diseño son muy heterogéneas. Así, un segmento importante de los coleccionistas busca principalmente modelos de dimensiones compactas, mientras que otros usuarios prefieren propuestas más potentes. Entre las recomendaciones para los nuevos aficionados, es mejor escoger modelos de potencia limitada, manejables y económicos. Posteriormente, se podrá ir incrementando la colección.