A pesar de su reducida superficie, Singapur es uno de los países con mayor calidad de vida del mundo y uno de los destinos preferentes para los amantes del turismo urbano. La ciudad no se detiene ni un minuto y las posibilidades lúdicas se multiplican por doquier, con opciones para todos los gustos. Acompáñanos en nuestro recorrido por las paradas imprescindibles en cualquier visita a Singapur.

Hay muchas maneras de empezar el viaje pero nos decantamos por el pintoresco Barrio Chino o Chinatown, uno de los espacios más animados del país. Rodeados por numerosos edificios de animados colores y variados estilos, los visitantes encontrarán una larga relación de restaurantes que van más allá de los tópicos sobre la cocina china. Está considerado uno de los puntos más económicos en una ciudad, por lo demás, marcada por el lujo. También hay una ingente cantidad de establecimientos comerciales en los que es posible encontrar los artículos más inverosímiles. En definitiva, todo es posible en Chinatown.

Cambiando radicalmente de enfoque, Clarke Quay se erige como una exclusiva zona de compras y ocio a orillas del río que comparte nombre con el país. La iluminación nocturna es, sencillamente, espectacular, al tiempo que las sombrillas que cubren las mesas de los restaurantes dibujan un tapiz no menos llamativo. Desde luego, quienes deseen prolongar su jornada hasta altas horas de la madrugada no encontrarán una zona más indicada. Los locales de copas y las discotecas de Clarke Quay atraen a miles de turistas cada noche.

Por supuesto, no podemos dejar para más adelante la visita a Marina Bay, que nos ofrece la que quizá sea la estampa más icónica de Singapur. En realidad, se trata de un privilegiado mirador desde el cual se disfruta de una panorámica de la ciudad sin parangón. Nuevamente, la imagen nocturna invita a no parpadear ni un segundo, con vanguardistas rascacielos dibujándose en el horizonte. Entre las actividades disponibles en esta zona, el complejo Marina Bay Sands dispone de alternativas para cualquier perfil de viajero. El Museo de la Ciencia o el Casino de Singapur se sitúan en su interior. Los Jardines de la Bahía completan el itinerario.

Para despedirnos de la ciudad, el parque temático Universal Studios hará las delicias de padres e hijos, con más de veinte atracciones para diferentes públicos repartidas en zonas temáticas tan sugerentes como el Antiguo Egipto o Hollywood.