Una de las señas de identidad de cualquier gran ciudad es la animación nocturna, que en ocasiones llega a convertirse en el principal atractivo de ese destino. En el caso de París, huelga señalar que las posibilidades turísticas van mucho más allá. Sea como sea, nunca está de más tener a mano una breve relación de esos locales nocturnos que cuentan con la etiqueta de imprescindibles. A continuación, te mostramos los puntos más interesantes cuando cae la noche sobre París.

Café Beaubourg

Las cafeterías son el alma de la capital francesa y, a diferencia de lo que ocurre en otras latitudes, estos ambientes no decaen durante la noche. Más bien todo lo contrario. El Café Beaubourg se sitúa junto a uno de los espacios de difusión cultural más importantes de Francia, el Centro Pompidou. De domingo a miércoles abre sus puertas hasta la 1:00 am y de jueves a sábados amplía la jornada una hora más. Cabe destacar que dispone de una carta relativamente económica.

Silencio Club

Ciertamente, no puede decirse que el nombre de este establecimiento haga justicia a lo que nos espera en su interior. Sin caer en el bullicio de otros locales de ocio nocturno, este exclusivo punto de la calle Montmartre pasa por ser uno de los que está más de moda en la actualidad. Todo aquel que no tenga prisa por irse a la cama y desee disfrutar de una atmósfera enigmática y seductora a partes iguales, ha encontrado su destino.

Candelaria

Volvemos a cambiar radicalmente de ambiente para adentrarnos en un bar en el que, posiblemente, no repararías si no conocieras de su existencia con anterioridad. En pleno centro de París (rue de Saintonge), Candelaria es un pub de pequeño tamaño y gran encanto. En su interior es posible solicitar inverosímiles cócteles y, al mismo tiempo, saborear los aperitivos más convencionales. Una peculiar mezcla que abre todos los días hasta las 2:00 am.

Chez Moune

Quizá sorprenda a muchos pero no podíamos dejar de hacer mención a un local con una historia casi tan apasionante como su presente. Antiguo cabaret con más de ochenta años de actividad, el Chez Moune es un local de copas subterráneo en el que se celebran espectáculos que van mucho más allá de la imaginación. En definitiva, la céntrica Rue Jean-Baptiste Pigalle alberga un espacio que no deja indiferente a nadie.