El sector automovilístico siempre ha despertado un gran interés mediático, disfrutando en la actualidad de auténticas legiones de aficionados que siguen al detalle la actualidad de las grandes marcas y de los nuevos modelos. Ni que decir tiene que los coches autónomos centran cada vez más miradas en los medios, tanto por los avances ya tangibles como por las ilusionantes expectativas. Estas serían algunas de las últimas noticias que nos ha dejado el influyente CES (Consumer Electronic Show) en su último evento en Las Vegas.

Interconexión de vehículos de emergencia

Fue uno de los encuentros más interesantes porque permitió comprobar que la conducción inteligente y/o autónoma puede beneficiarnos en múltiples ámbitos. Las ambulancias interconectadas serán una realidad a no mucho tardar y permitirán que los servicios sanitarios acudan más rápidamente allá donde se las requiera. Gracias a la gestión de datos comunes, estos vehículos realizarán rutas más eficientes, distribuyéndose mejor el trabajo y, en definitiva, contribuyendo a salvar más vidas. Así, toda la atención del personal movilizado se centrará en el usuario.

Vehículos autónomos y ciudades más agradables

Los coches autónomos no serán una modalidad de transporte más, sino que cambiarán decisivamente la manera de funcionar de las grandes ciudades del planeta. En el CES se puso de manifiesto que la propia fisionomía urbana cambiará para adaptarse a esta nueva realidad. Las ciudades serán más seguras para los transeúntes, quienes incluso dispondrán de más espacio, al producirse menos atascos por la mejor gestión del tráfico. También aumentarán las zonas verdes y se reducirá la huella contaminante, ya que la conducción autónoma discurre de la mano de tecnologías más limpias y sostenibles.

Los retos de la conducción autónoma

Por supuesto, presentar los avances más ilusionantes es algo que siempre agrada a profesionales y aficionados. No obstante, también hay que analizar cuáles son las siguientes metas del sector y cuál es la mejor forma de afrontarlas. Durante el CES se difundió un estudio financiado por Deloitte constató desafíos como la todavía importante desconfianza de buena parte de los conductores hacia las soluciones autónomas. Los usuarios desean cierta autonomía mecánica pero se muestran recelosos ante la posibilidad de que el conductor sea una figura totalmente pasiva. En Estados Unidos, poco más del 35% de los usuarios consultados desearía avanzar hacia la conducción autónoma perfecta.