Hace veinte años, hablar del coche eléctrico era hacerlo de un proyecto marcado todavía por la inconcreción y la falta de confianza por parte del mercado. Hace diez años, se aceptaba que el coche eléctrico podría acabar siendo una realidad pero difícilmente alcanzaría un gran éxito comercial. Hoy, algunos modelos eléctricos cuentan ya con largas listas de espera. Y a la vuelta de diez años, uno de cada seis coches que se vendan será eléctrico. Aunque parezca exagerado, el pronóstico podría incluso quedarse corto.

Un informe publicado por UBS estima que el 17% de los coches que salgan de los concesionarios en 2025 serán eléctricos. Esta es la conclusión más relevante de un estudio que ha tomado en consideración las opiniones de más de 10.000 conductores, recogiendo un notable interés en conseguir uno de estos vehículos. Esta óptima predisposición por parte de los consumidores lleva a pensar que el número de unidades eléctricas vendidas se disparará cuando sus precios sean más asequibles. Si recordamos el ejemplo del Tesla Model 3, disponible a partir de 35.000 dólares, el cálculo realizado por UBS es muy plausible.

Desde luego, no esta la única tendencia que apunta hacia el éxito de la conducción eléctrica. El mercado más importante del mundo en términos cuantitativos, el de China, parece igualmente decidido a respaldar al coche eléctrico. El 58% de los conductores chinos consultados han mostrado su interés por adquirir este tipo de vehículos. El Gobierno de Pequín está empujando decididamente en esa dirección, como pudimos comprobar tras el anuncio de la futura prohibición de los motores diésel. También está mejorando la infraestructura viaria de este gigantesco país para hacerla más atractiva para los conductores.

Por último, no podemos pasar por alto la experiencia que tiene una entidad financiera del prestigio de UBS a la hora de emitir previsiones. Precisamente por ello, llama la atención otro vaticinio realizado por el banco suizo: las marcas Premium convencionales tendrán más éxito que Tesla si esta compañía no refuerza su red de distribución. La marca de Elon Musk debería acortar los plazos de entrega para no desaprovechar una oportunidad histórica. En caso contrario, BMW o Audi tienen las de ganar. UBS también predice que, si se reducen los precios y se aumenta la autonomía de las baterías, uno de cada cuatro coches que se vendan en 2025 será eléctrico.